Conmocionado aún por la tragedia acaecida el pasado jueves, que ha provocado un gran dolor a toda la ciudadanía tarraconense, me pongo a cumplir con mi compromiso quincenal. EL ANÁLISIS...
... DEL PARTIDO: Y lo inicio con una cierta decepción, pues veo que al Nàstic se le siguen atragantando los equipos que, teóricamente, no salen al campo con la vitola de favoritos de la contienda. Creo sinceramente que el Nàstic puso lo que tenía que poner (alineación), pero de igual manera, creo que Rubio le ganó la partida a Luis César. Y me refiero a que el primero planteó el partido de forma que en la zona central del campo el Lleida tuviera superioridad numérica para anular el juego creativo del Nástic y recuperar más balones. Sabía que tendría mucho ganado si lo conseguía. No obstante, el Nástic salió con ganas y nada más que por no acertar las dos claras ocasiones que tuvo (7’ y 13’), no encarriló el partido como se esperaba. Mala suerte. Y aún más, cuando el Lleida se adelantó con un precioso gol de fortuna (20’), que no de una gran jugada ni porque lo mereciera. A partir de ahí fue un querer y no poder por parte del Nàstic. Y por parte del Lleida, muy centrado en mantener la ventaja e intentando con sus dos puntas rematar la faena. Y así fue como ocurrió. Ahora bien, compensar esa inferioridad numérica del Nàstic en la mencionada zona central era función de Luis César, pero... Y así se entró en una dilatada fase de un aburridísimo juego aéreo que facilitaba la tarea destructiva del Lleida. A eso el Nàstic no sabe jugar. Tiene jugadores con mucha clase, pero para jugar el balón por el suelo, haciendo transiciones entre sus líneas y llegar al área contraria con criterio para crear ocasiones de gol. Esperemos que se estudie bien la lección y se supere la siguiente prueba (partido). De lo contrario Luis César tendrá que recurrir al Plan B.
...DE LOS JUGADORES Y DE LA AFICIÓN. Para mí, no es que los jugadores salieran confiados, sino que las tres jugadas mencionadas les dejó seriamente afectados, y eso condicionó su juego posterior. Si a esto añadimos que los jugadores del Lleida les complicaron mucho la vida, pues tenemos a unos jugadores incapaces de conectar con los incondicionales de la grada. Lo que no acaban de entender muchos aficionados es cómo se remontó un resultado similar contra el R. Murcia y no contra el Lleida. Quizás una terapia de grupo (equipo técnico + jugadores) les vendría bien para hallar la respuesta.
...DE LA JUGADA CLAVE. En mi opinión, no fue el gol del Lleida, sino el fallo de Bolo en el min. 7. Después de un saque de banda de Marco, a la altura del área del Lleida, con todos sus jugadores bien posicionados en la frontal del área, el balón le llega a Merino por alto y éste lo envía por encima de la muralla defensiva del Lleida hacia el lado izquierdo, por donde Bolo entra muy bien, pero no controla el balón con precisión y le queda botando, de manera que su fuerte chut sale por encima del larguero, para tranquilidad de Rangel que ya se veía batido. Ese balón debió de besar las mallas y estrenar el Gol Sur. Sé que nadie lo sitió más que Bolo; pero, amigo, eso no se puede fallar. Para colmo, en el min. 13, Diego Reyes falló otra ocasión similar. Eso condicionó el partido.
...DE LOS GOLEADORES. Cerrado por vacaciones.
...DEL ARBITRAJE. Un partido con pocas faltas; pero, a pesar de ello, creo que no se puede decir que fuera un buen arbitraje. El árbitro estuvo muy mal auxiliado por sus compañeros de las bandas. Diez fueras de juego contra el equipo de casa son demasiados. Eso destroza a los jugadores. Se le reclamó un penalti a Merino con el 0-1 en el marcador y quedando unos 20’ de partido. Creo que ya tocaba uno a favor.
Primera victoria del Nàstic en casa y segunda de las 6 jornadas disputadas. Una importante victoria, sin duda, que llegó tras un cambio de hombres y de sistema. Si bien es verdad, que todo ello estuvo aderezado con un buena actitud generalizada, con una clara vocación ofensiva desde el primer minuto, y con una alta intensidad de juego durante algunas fases del partido. El líneas generales no fue un partido bonito, pero los dos principales objetivos: ganar y mantener la portería a cero, se consiguieron con una relativa facilidad, teniendo en cuenta que el rival se presentaba como líder provisional.
Resbalón inoportuno del Nàstic en el Carlos Belmonte, a pesar que el líquido elemento no hizo acto de presencia durante el partido. Puede que si lo hubiera hecho los futbolistas del Nàstic no hubieran sesteado durante una hora. Tiempo que aprovechó el Albacete para conseguir una buena renta de 3 goles. Luego se acortaron distancias, pero los tres puntos en juego se quedaron en tierras manchegas. Otra vez será.
Segundo empate consecutivo del Nàstic en el Nou Estadi. Si bien es verdad que hizo méritos suficientes para conseguir la victoria, los buenos oficios del recién ascendido Alicante en el aspecto defensivo frustraron casi todos los intentos de perforar su meta. Tan solo el perfecto cabezazo de Tortolero tras el corner sacado por Redondo lo consiguió. Tampoco la superioridad numérica del Nàstic desde el min. 57 fue trasladada al marcador. Y es que el factor campo cada vez está siendo menos decisivo.
Importante victoria la conseguida por el Nàstic en el siempre difícil campo de Balaidos. Una victoria forjada sobre la base de un eficaz sistema defensivo durante todo el partido; y en la segunda parte, sobre una capacidad de llegada y acierto rematador letal para un RC Celta que aún no ha encontrado su ritmo de juego en la actual temporada; pero que, probablemente, será uno de los aspirantes al ascenso de categoría dada la calidad de su plantilla.
Primer partido de la temporada en el Nou Estadi luego de perder en Tenerife encajando dos goles en los min. 86 y 88 (3-2). Estreno contra un Huesca recién ascendido de 2B y que venía de ganar en Vigo. Todo un aviso de que no iba a ser un partido fácil. El Nàstic jugó de forma aceptable, pero a un ritmo insuficiente como para doblegar a un rival sin demasiadas ambiciones ofensivas pero muy disciplinado en defensa. Y, al final, un nuevo despiste en el min. 86 que cuesta la dolorosa perdida de 2 puntos.
Por fin el Nàstic y su afición pueden respirar tranquilos. Una nueva victoria (la 4ª consecutiva) que eleva la suma de puntos hasta 52, algo a lo que aspiraba llegar a la última jornada, hace tan solo un mes y medio. Un partido muy entretenido, con muchas ocasiones de gol, fruto de los fallos defensivos y de los porteros, principalmente, y al final un resultado atractivo y suficiente para alcanzar el objetivo de la permanencia. Ahora comienza el tiempo de hacer balance de la temporada y empezar a preparar la siguiente, procurando no cometer los mismos errores pretéritos.
Segunda victoria consecutiva de Nàstic: ésta sobre el Sevilla Atl., y la anterior sobre el Málaga en la Rosaleda. Ambas importantísimas para los intereses del Nàstic. La victoria sobre el Sevilla Atl. fue difícil, trabajada y hasta merecida. La suma de 46 puntos a falta de 4 jornadas y el ascenso hasta el 14º puesto de la clasificación provisional supone una buena situación de cara a la recta final de la Liga. Esto hace que, a día de hoy, las posibilidades de permanencia del Nàstic en 2 A sean mayores que las que tenia hace un mes.
Buen partido del Nàstic frente al Málaga y mejor resultado, pues permite al equipo salir de la zona de descenso y afrontar la recta final del campeonato con mayores garantías de conseguir la permanencia. Ganarle al Málaga en la Rosaleda no era tarea fácil: tan solo Numancia y R. Sociedad lo habían conseguido antes. Con un buen juego y con una cierta dosis de suerte en las jugadas de estrategia, no así en las ocasiones de gol tras jugadas colectivas, se pudo conseguir que la victoria de la J-12 frente al R. Ferrol (0-2. 10/Nov-07) no quedara huérfana.