Básicamente, hay tres cosas que determinan el estado de ánimo de la afición tras el final de un partido: el resultado; la imagen del equipo; y la actitud de los jugadores. Tras el partido contra el R. Betis, la buena actitud de los jugadores fue lo único positivo que se pudieron llevar para sus casas los aficionados que se dieron cita en el Nou Estadi. Y solo con eso no basta para impedir que un sentimiento de resignación se vaya adueñando, lenta pero inexorablemente, de la familia grana.
iEL ANÁLISIS... ... DEL PARTIDO Otro mal partido el jugado en la tarde - noche de ayer. Una noche fría en la que el espectáculo que ofrecieron Nàstic y R. Betis no consiguió rebajar la temperatura ni un solo grado. Un fútbol rudo, arcaico, donde privó la destrucción, el maltrato del balón y unas fuertes medidas de seguridad para evitar encajar un gol. Un fútbol, en definitiva, impropio de la categoría. Si bien, la situación casi desesperada de ambos contendientes, y la necesidad de conseguir puntos para “huir de la quema”, hizo que no hubiera espacio ni tiempo para la concepción de un fútbol de más calidad. Aunque eso no habría de extrañarnos, pues Paco Flores ya lo anticipó a su llegada. Pero dadas las circunstancias, prefiero el resultado del Madrid al del R. Betis. A mi juicio, y por lo visto hasta ahora, el Nàstic se ha enfrentado últimamente a los tres equipos más débiles de la categoría: Levante; R. Sociedad y R. Betis, con el pobre balance de 3 puntos de 9 posibles (4 GF y 5 GC). Esto, sumado a las estadísticas generales que ha cosechado el Nàstic hasta la fecha (16 PJ; 8 Ptos. 15 GF y 33 GC), da una idea de la enorme dificultad que va a suponer mantener la categoría. Valga citar que en la anterior temporada 4 goles significaron, en ocasiones, de 9 a 12 puntos y que al final de la misma campaña en 42 PJ se encajaron 38 G. Volviendo al partido, cabe decir que Paco Flores puso un equipo combativo, sin concesiones a la galería, práctico, con el fin de intentar mantener la portería a “cero” y aprovechar algunas de las oportunidades que siempre se tienen en los partidos (aunque se juegue mal) para sumar los tres puntos. Pero, lamentablemente, eso no ocurrió, entre otras cosas porque el R. Betis jugó a lo mismo. Apostándolo todo a una carta: los lanzamientos de falta de Assunçao: una verdadera pesadilla para Rubén Pérez. Aunque admitamos que durante la primera parte el Nàstic tuvo más la pelota que el rival, eso no fue suficiente para generar acciones espectaculares ni efectivas como para batir a Contreras. Tan solo balones largos, aéreos, donde la ventaja era de las torres andaluzas: Juanito y Rivas (muy lejos de su mejor nivel). Ese tipo de juego tenía un cierto sentido la temporada pasada cuando el Nàstic contaba con Bolo, pero el equipo actual carece de un hombre de esas características para “pelearse” por arriba con la defensa contraria y bajar balones a sus compañeros o, en su defecto, generar faltas que consigan situaciones de peligro tras los lanzamientos a balón parado. Una de las grandes bazas de la anterior campaña. Pero es que por las bandas tampoco se pudo desbordar a la defensa bética, de manera que muchos balones que alcanzaron la línea de tres cuartos por esas zonas, tuvieron que retrasarse hasta los dominios de Llera y Matellán para que los devolvieran en peores condiciones: por arriba y de forma que facilitaba las acciones defensivas de los verdiblancos. Y, a la vez, dificultaba el juego de Portillo y Rubén Castro. Fue tal la congestión que hubo en el tercio central del campo que ninguno de los dos equipos pudo hacerse con el control del juego y lo dejó todo a una acción aislada que les pusiera por delante en el marcador. Así las cosas, se presentía en la grada que el partido lo ganaría el primero que consiguiera marcar, y ese podría ser el R. Betis a través de Assunçao, como finalmente ocurrió; mas con la colaboración de Ruz.
... DE LA AFICIÓN Y DE LOS JUGADORES. La entrada más baja de la temporada: 9.800 espectadores (y unos 200, béticos), lo cual considero que no están nada mal, dadas las circunstancias: día laborable; baja temperatura y marcha del equipo. Creo que la afición dio una muestra más de estar con el equipo, aunque en menor intensidad que en ocasiones precedentes. Lo cual es normal. Por eso, cabe citar que sobre el min. 26 de la 2ª parte se escuchó el cántico de ¡NÀSTIC DE TARRAGONA! cuando el marcador ya era favorable al R. Betis. Lo que pareció un último intento de la afición local de alentar a los suyos para conseguir salvar al menos un punto. Por lo que respecta a los jugadores, ya he mencionado que tuvieron una buena actitud, a mi juicio. Otra cosa fue su acierto. Y otra, la suerte. Todo esto fue del color de la noche. –“Si al menos hubiera entrado el cabezazo de Matellán”, oí comentar a algún aficionado con cara de frío y de resignación ante la cruda realidad. Poca cosa más se puede decir de los jugadores: hicieron lo que pudieron, pero no tuvieron acierto ni suerte, lo que les produjo una gran decepción al final del partido. Al menos es lo que a mí me pareció.
...DE LA JUGADA CLAVE. Ocurrió sobre el min. 62. Pero, cinco minutos antes -en el 57- Jabo Irureta decidió sustituir al brasileño Robert (inédito) por el veloz Dani (arietes ambos, pero de distintas características). Y eso significó que el R. Betis metiera una marcha más al ritmo del partido. De manera que un balón perdido por el Nàstic en el centro del campo fue a parar a los pies de Dani, que se fue como una exhalación hacia la meta de Rubén Pérez. Quiso profundizar por el carril del “ocho” entre Llera y Ruz (que se encontraba fuera de su zona natural) pero, una vez hubo entrado en el área, este último le tocó lo justo para producirle una aparatosa caída, de manera que el Sr. Ayza Gámez no tuvo ninguna duda en señalar el punto fatídico. Luego, Assunçao se encargaría de transformarlo, echando por tierra las esperanzas de la parroquia grana que veía muy difícil la remontada.
...DE LOS GOLEADORES. Pocas opciones tuvieron nuestros hombres de vanguardia para batir a Contreras (muy seguro en las salidas y despejes de puños), pues se vieron superados en la mayoría de las ocasiones por los defensas rivales. A pesar de ello, Portillo lo intentó desde lejos; Rubén Castro se mostró peligroso; Matellán envió de cabeza un balón al travesaño que no entró por pura mala suerte; Cuellar y Campano también lo intentaron pero, unas veces no encontraron puerta y, otras, encontraron el cuerpo de algún defensor. En fin, que no tuvieron su día ninguno de ellos.
...DEL ARBITRAJE. Buen arbitraje del Sr. Ayza Gámez y sus ayudantes. Supo llevar el partido con autoridad. Demostró no querer sacar más tarjetas que las necesarias. Dejó jugar el balón y aplicó bien la ley de la ventaja en las ocasiones en las que procedía. Tan solo tuvo algunos errores menores que no influyeron en el resultado final. El penalti de Ruz creo que fue claro. Señaló 25 faltas a los jugadores béticos (ninguna TA) y 19 a los granas (TA para Juan y Matellán).
Por fin el Nàstic y su afición pueden respirar tranquilos. Una nueva victoria (la 4ª consecutiva) que eleva la suma de puntos hasta 52, algo a lo que aspiraba llegar a la última jornada, hace tan solo un mes y medio. Un partido muy entretenido, con muchas ocasiones de gol, fruto de los fallos defensivos y de los porteros, principalmente, y al final un resultado atractivo y suficiente para alcanzar el objetivo de la permanencia. Ahora comienza el tiempo de hacer balance de la temporada y empezar a preparar la siguiente, procurando no cometer los mismos errores pretéritos.
Segunda victoria consecutiva de Nàstic: ésta sobre el Sevilla Atl., y la anterior sobre el Málaga en la Rosaleda. Ambas importantísimas para los intereses del Nàstic. La victoria sobre el Sevilla Atl. fue difícil, trabajada y hasta merecida. La suma de 46 puntos a falta de 4 jornadas y el ascenso hasta el 14º puesto de la clasificación provisional supone una buena situación de cara a la recta final de la Liga. Esto hace que, a día de hoy, las posibilidades de permanencia del Nàstic en 2 A sean mayores que las que tenia hace un mes.
Buen partido del Nàstic frente al Málaga y mejor resultado, pues permite al equipo salir de la zona de descenso y afrontar la recta final del campeonato con mayores garantías de conseguir la permanencia. Ganarle al Málaga en la Rosaleda no era tarea fácil: tan solo Numancia y R. Sociedad lo habían conseguido antes. Con un buen juego y con una cierta dosis de suerte en las jugadas de estrategia, no así en las ocasiones de gol tras jugadas colectivas, se pudo conseguir que la victoria de la J-12 frente al R. Ferrol (0-2. 10/Nov-07) no quedara huérfana.
Segundo partido consecutivo del Nàstic en casa y muchas esperanzas de la parroquia local de conseguir una nueva victoria que le sacara de la zona de descenso. Desgraciadamente no ocurrió así. El Hércules dio primero y, al final, volvió a golpear para conseguir un empate que quizá no mereciera; pero que se encontró sin demasiado esfuerzo, debido al escaso porcentaje de acierto del Nàstic en las muchas ocasiones que generó, y a pesar de la floja actuación de su portero Unai Alba.
Por fin la afición el Nàstic pudo abandonar el estadio con una buena dosis de esperanza en la salvación del equipo tras su importante victoria frente al RC Celta de Vigo. Fue un partido en el que las sensaciones desoladoras tras el 0-1 del RC Celta dejaron paso a la esperanza, primero; y luego a la euforia, después del increíble gol de Miku cuando el partido estaba agonizando. Es la primera vez en la temporada que el Nàstic es capaz de remontar un resultado adverso. Y quizá la primera vez en la que el equipo y la afición creen que la permanencia es posible.
Compromiso importante el que tenía ante sí el Nàstic. La victoria podría haber hecho que saliera de la zona de descenso. Pero, al no conseguirla, se ha quedado en una situación muy complicada de cara a la recta final del campeonato. El Racing de Ferrol, mejor situado en la tabla gracias a una impresionante segunda vuelta, no necesitaba tanto para mantener vivas sus esperanzas de quedarse en la División de plata. Al final, las tablas en el partido complacieron más a los visitantes que a los locales.
Bonito partido el disputado entre el Nàstic y el Sporting en el vetusto estadio de «El Molinón» de Gijón (fue inaugurado el 20/Mayo/1908 y es el campo más antiguo del fútbol profesional español). El Nàstic jugó un aceptable partido plantando cara al 3er. clasificado y ciertamente tuvo sus opciones de ganar el partido, pero un presunto penalti en contra señalado en el min. 2, y luego, los propios errores defensivos le privaron de conseguir los 3 puntos, y como mal menor, tuvo que conformarse con el empate conseguido «in extremis» por Moisés.
Partido muy interesante el disputado entre el Nàstic y el Numancia, líder provisional de la categoría que, salvo una improbable e inesperada pájara, conseguirá el 3er. ascenso de su historia a la División de Honor. No obstante, el Nàstic plantó cara al rival pero al final no pudo conseguir batirle debido, principalmente, a graves errores defensivos que permitieron a Del Pino y a Toché conseguir dos goles con relativa facilidad. Es la tercera semana que el Nàstic baja a puestos de descenso y, o mucho cambian las cosas o seguirá ahí algunas semanas más. Aunque esperemos que en la última jornada, al menos, saque la cabeza de la olla hirviendo.